No fue la mejor actuación de Brasil, a pesar de la lucha y de la entrega durante todo el segundo tiempo.

Después de sufrir un gol en contra de Fernandinho, a los 13 minutos, la selección brasileña se desestabilizó y perdió toda la organización, lo que llevó al otro gol belga de De Bruyne.

El marcador final, de 2 a 1, acabó con el sueño del hexa y alzó la llamada "óptima generación belga" a un nivel más alto en el escenario del fútbol en el mundo. En la próxima fase, Bélgica decide la vacante en la final contra Francia.

Brasil tardó en reorganizarse en el campo después de sufrir el gol. La selección brasileña no conseguía colocar la pelota en el suelo y subía con poca articulación. Aprovechando los espacios dejados por el centro del campo, Bélgica contraatacó y llegó peligrosamente en lances articulados por Hazard y De Bruyne.

Sin lograr agredir, Brasil quedó a merced del segundo justamente en un contragolpe. Lukaku tomó un rebote de escolta brasileño, avanzó por la intermediaria, pasó por Paulinho y Fernandinho sin ninguna dificultad y rodó a De Bruyne, que acomodó y dio un chute potente en diagonal para hacer 2 a 0 para Bélgica.

Por increíble que parezca, Brasil siguió ahogado y buscando atacar a través de bolas lanzadas sobre la altísima área belga, que siempre rechazaba las amenazas. La única que pasó, Gabriel Jesús perdió el tiempo de bola y cabeceó hacia fuera.

Para el segundo tiempo, Tite sacó a William y puso a Roberto Firmino. La postura brasileña también cambió, jugando con más agresividad. A los siete minutos, Neymar cayó en el área en disputa con Fellaini. Colgado, el crack brasileño decidió no reclamar de penal, que de hecho no hubo, y pidió seguir el juego.

Poco más tarde, Gabriel Jesús tocó la pelota entre las piernas de Vertonghen y fue al suelo después de dividida con Kompany. El juez serbio Milorad Mazic aguardó la comunicación del árbitro de vídeo, que no vio penalización máxima en la oferta.

El guión de la partida era Bélgica encogida en la defensa intentando sacar ventaja de la impaciencia brasileña, siempre con De Bruyne armando jugadas rápidas en el contraataque. El segundo cambio de Tite fue la entrada de Douglas Costa en lugar de Gabriel Jesús, pero Brasil seguía sin tener calma para crear jugadas. Otra sustitución fue la de Paulinho por Renato Augusto, a los 28 minutos.

Y el ex jugador del Flamengo mostró que tiene estrella. En su primera participación, Renato recibió pase de Coutinho y cabeceó con perfección en el canto de Courtois para disminuir la diferencia.

Preocupado por la presión, Martínez resolvió sacar a Chadli para colocar a otro zaguero, Vermaelen, del Barcelona. Y Brasil siguió yendo hacia arriba, agrediendo, pateando, aplastando a la zaga belga. En los acrecimientos, Douglas Costa hizo una jugada espectacular, con lo que hay de mejor del fútbol brasileño. Gingou pasó por dos y rodó hacia Neymar, que pateó colocado para la defensa de Courtois.

A pesar de la lucha, Brasil pagó el precio por el golpe sufrido tras el primer gol. Al final, Bélgica ganó por 2 a 1, mostró que su talentosa generación subió un escalón en el nivel mundial del fútbol y pasó a las semifinales cuando se enfrentará a Francia.
Fuente: OGlobo-Brasil
Brasil a casa Rusia 2018

¿Qué opinas? Dejanos tu comentario sobre esta nota

Tu comentario ha sido enviado, el mismo se encuentra pendiente de aprobación... [X]

Comentarios ()

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.

¿Deseas denunciar este comentario?

No Si
Tu comentario ha sido enviado, el mismo se encuentra pendiente de aprobación... [X]