"Dejamos el planteo ante el Tribunal en la audiencia de este lunes; seguramente el tema se va a resolver una vez que se valore el testimonio de Correa en el veredicto", explicó a R2820 el abogado que lleva adelante la Querella en representación de Silvia Mantegazza, madre de Fernando Pastorizzo, Dr. Rubén Virué. Juan Carlos Peragallo, abogado que representa a Gustavo Pastorizzo, adhirió al pedido.

"A partir de nuestro planteo en la audiencia de hoy, en algún momento va a tener que tomar intervención el Ministerio Público Fiscal, y llegado el caso ampliaremos los motivos. Lo que queríamos era dejar constancia de nuestro pedido", confirmó Virué.

MARÍA INÉS CORREA: LA MUJER DETRÁS DE LA VENTANA, TODAS LAS MADRUGADAS

“Conozco a Nahir desde que nació. Vivo enfrente de su casa”, comenzó a narrar María Inés Correa, vecina que habita la casa de enfrente de los Galarza.

“La relación que tenemos es de vecinos, bajo ningún punto de vista de amistad. No hablaba con ella salvo en ocasiones cuando pasaban cosas", dijo. Y ante la pregunta del fiscal sobre cuáles eran esas cosas, respondió: "en las madrugadas cuando sentía los gritos de ella cuando el amigo la golpeaba”.

“Le decía que tenía que hablar ella o que iba a hablar yo con los padres porque no era agradable lo que ocurría” añadió.

Correa habló de golpes y agresiones por parte de un amigo al que identificó como Fernando.

“Nunca tuve trato con él. Cuando le decía que tenía que hablar con el padre porque este chico no podía seguir cacheteándola, golpeándola o ahorcándola, me decía que quería ayudar a su amigo Fernando para que no sea tan violento. Iba al barrio hace más de tres años, preferentemente a la noche después de la 1 am, cuando ella recibía a sus amistades. El aparecía sólo. No se mezclaba el con las amistades de ella. Hablaba con ella en las madrugadas. No saludaba a nadie, siempre muy nervioso, muy apurado, era muy difícil llegar a él", relató la mujer.

A veces los cruzaba “cuando me llamaba un remís para ir a la casa de una amiga”.

“Vine espontáneamente y no correspondo a ninguno de los abogados. Lo aclaro porque me han escrachado” añadió, mientras Nahir lloraba recostada a uno de sus abogados. Y sumó: "Vine a exponer mi verdad cuando escuché que todos hablaban maravillas de la criatura -por Fernando-" reveló la mujer.

“No me consta que hayan sido novios. Ella me pidió que no hablara con sus padres porque la iba a golpear más. Hablé con su abuela y ella me dijo que la nena le pidió lo mismo que a ella, que no hablara con sus padres de cómo Fernando la agredía. La abuela lloraba. Nunca me relacioné con el padre de Nahir, es muy trabajador, nunca estaba. Con la mamá nos saludábamos antes del hecho, hablábamos de cosas circunstanciales” explicó.

“Yo salía afuera y él salía con la moto. Le decía que terminara con esto, pero ella lloraba y me pedía por favor que no dijera nada”, aseguró.

Según Correa, "esa noche que murió Fernando, alrededor de las 4.30 o 5 am, sentí un golpe fuerte de la puerta de reja de los Galarza y me desperté. La moto salía. Estaba despierta cuando ingresó a la casa, pero nada me llamó la atención”. Pero advirtió que sí la sorprendieron "los comentarios entre ellos cuando salieron: él la insultaba con cosas muy agresivas como "vos te vas conmigo, vos sos mía, hija de recontra mil putas" declaró.

“Ella abrió la reja, el sacaba la motito muy nervioso, muy alterado, ella se acerca al umbral para cerrar la reja, la manoteó y se la puso al lado de él diciéndole cosas, la sostenía fuertemente con una mano. Vi un bulto entre el buzo gris y el pantalón, ví que la obligó a subir a la moto y arrancaron. Iban sin casco, esa noche arrancaron la moto violentamente y no los ví con el casco en la mano, dijo contradiciéndose con el hallazgo de dos cascos -uno negro y uno gris- en el lugar en el que fue baleado Fernando.

“Pensé que el bulto que vi era un arma, cuadradito y de 10 centímetros. Vi que era un arma (dijo de manera prepotente, inquiriendo al fiscal: ¿usted quiere que yo mienta?) Era un arma", dijo pese a que reconoció que nunca estuvo en contactos con armas y que nunca había visto una.

“VI TODO DESDE MI VENTANA”

“No alcanzaban a las 4.30 am cuando ví la hora en el reloj de la cocina. Empezaba a amanecer. Tengo alumbrado público en la tercera ventana, más la iluminación del negocio de los Galarza", insistió pese a que la hora del amanecer fue a las 5.48 horas aquel día, según un informe brindado por la Fiscalía: “Para mí sí, me levanto a las 6 am para despedir a mi hijo que va a la escuela, y ese día empezó a aclarar a la hora que le dije”. Era 29 de diciembre.

“He llamado mil millones de veces a la policía, por diferentes cosas porque he visto muchas cosas desde la ventana de casa. Me llamó la atención lo del arma pero me fui a dormir tranquila porque me pareció un hecho más a lo que estaba acostumbrada a ver entre ellos. No se me ocurrió llamar a la policía”, dijo la señora Correa, que sostuvo hasta el final de su declaración cada una de las cosas expuestas pese a las repreguntas de la Querella y de la Fiscalía.
Caso Fernando Pastorizzo

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