El proceso de jury al juez de Ejecución de Penas de Gualeguaychú, Carlos Alfredo Rossi, suspendido en su función desde diciembre de 2017 y acusado por mal desempeño y falta de ideoneidad en el cargo, atraviesa más complicaciones, que impedirían, en lo inmediato, avanzar con el proceso tal cual dispone el ordenamiento legal.

Los abogados defensores de Rossi, Guillermo Vartorelli y Miguel Cullen, recusaron a 4 de los 7 integrantes del Jurado de Enjuiciamiento que votaron por la apertura del proceso a Rossi: entendieron que ese pronunciamiento se constituyó en un adelantamiento de sentencia. Entonces, recusaron a la jueza Susana Medina de Rizzo, representante del Superior Tribunal de Justicia (STJ); a Jorge Campos, del Colegio de Abogados de Entre Ríos; al senador Lucas Larrarte, y al diputado Daniel Koch. A decir verdad, quien elaboró la argumentación fue Campos; los otros tres jurados sólo adhirieron a su voto.

El quinto voto a favor de la apertura del proceso lo firmó Roberto Beheran, del Colegio de Abogados, pero la defensa del juez Rossi entendió que no incurrió en prejuzgamiento, y por eso no lo recusaron.

En medio, se excusó de intervenir en el caso Rossi el vocal del STJ Daniel Carubia, quien estaba al frente del Jurado de Enjuiciamiento -el presidente titular, el diputado Diego Lara, está recusado-, y justificó esa decisión en el hecho de que votó en contra de abrir el proceso. El magistrado consideró que el fundamento de su pronunciamiento lo inhabilita a seguir participando del jury a Rossi. También quedó afuera del Jurado de Enjuiciamiento el abogado Beherán -de viaje fuera del país-; a todos esos apartamientos, se sumó el de la diputada Leticia Angerosa, votada para integrar el Jurado de Enjuiciamiento para el período 2018/2019: firmó uno de los ocho pedidos de jury al juez Rossi.

Las recusaciones -Medina de Rizzo, Campos, Larrarte y Koch- y las excusaciones -Carubia y Angerosa- deberán resueltas por un nuevo tribunal, cuyos integrantes ya se conocen pero que no se ha podido aún conformar como indica la norma.

Por el STJ -recusada Medina de Rizzo y apartado por propia decisión Carubia- irán Miguel Ángel Giorgio y Claudia Mizawak, que se sumarán a Bernardo Salduna; por el Colegio de Abogados -recusado Campos y ausente, por viaje, Beherán- irán Sonia Mabel Rondoni y Héctor Rodríguez, ambos de la costa del Uruguay; por el Senado, Daniel Olano; y por Diputados, Ester González. En la sesión del jueves 8 del Senado, el vicegobernador Adán Bahl sólo pudo tomarle juramento a González, no así al senador Olano, que estuvo ausente. Y hasta que no jure, no puede integrar el Jurado de Enjuiciamiento.

Hasta que no jure Olano, y el resto de los miembros que deben asumir para tratar las recusaciones, no habrá fecha para la primera reunión del Jurado de Enjuiciamiento con su nueva composición. Y, claro, el jury al juez Rossi seguirá en espera.

Lo primero que debe ocurrir es la constitución del Jurado para resolver las recusaciones y excusaciones. Recién concluido ese proceso podrá decidirse el avance del jury a Rossi.

El caso

Rossi fue denunciado por mal desempeño y falta de idoneidad por haberle otorgado la libertad condicional al violador serial Sebastián Wagner, el 1º de julio de 2016, y quien en abril de 2017 asesinó a Micaela García en Gualeguay.

El Jurado de Enjuiciamiento resolvió, el 7 de diciembre, abrir causa contra el juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Gualeguaychú, Carlos Alfredo Rossi. La resolución implicó, además, correrle traslado al Procurador Jorge Amilcar García para que en 15 días formule la acusación; y la suspensión del magistrado en su cargo, más la retención del 30% de su sueldo.

El magistrado tiene ocho denuncias por mal desempeño y falta de idoneidad a raíz de una decisión polémica: el 1º de julio de 2016 otorgó la libertad condicional al violador serial Sebastián Wagner, quien hasta entonces estaba alojado en la Unidad Penal Nº 9 Granja Penal Colonia El Potrero, de Gualeguaychú, cumpliendo una pena de 9 años de prisión por dos hechos de violación. Si Wagner seguía en prisión recién iba a salir a las calles el 16 de julio de 2018.

Nueve meses después de la resolución del juez Rossi, el 1° de abril de 2017, Wagner asesinó a la joven Micaela García, en Gualeguay. El caso conmocionó al país, y sobre todo al movimiento de mujeres que se movilizó bajo la consigna #NiUnaMenos. En Entre Ríos, el rostro del juez fue parte de las pancartas que se exhibieron en el Poder Judicial, junto al rótulo de “cómplice”. El 17 de octubre pasado, el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay condenó a Wagner a prisión perpetua por “abuso sexual con acceso carnal en concurso ideal con homicidio calificado por alevosía, criminis causae y femicidio”. Su jefe Néstor Pavón fue condenado a cinco años de prisión por encubrimiento y el hijastro de Wagner, Gabriel Otero, fue absuelto.

Suspendido en su cargo y sometido a jury, el juez Rossi enfrenta ahora el proceso central: la acusación del Procurador.

El Jurado de Enjuiciamiento que votó abrir un proceso contra el juez Rossi no tuvo una postura unánime sino que hubo disidencias. Uno de los que se mostró en contra fue el presidente del Jurado, Daniel Omar Carubia, vocal del Superior Tribunal de Justicia (STJ), quien opinó que la decisión de Rossi fue coherente y fundamentada.

Fuente: Redacción de Entre Ríos Ahora.
Entre Ríos

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