LA SENTENCIA DE LA CAUSA RIVAS
Antes de cerrar el debate que se desarrolló entre el 1 de abril y el 8 de mayo pasado, el Tribunal compuesto por Alicia Vivian, Arturo Dumon y Mauricio Derudi concedió la palabra al imputado a modo de sus “últimas palabras”.

Sin revelar las identidades de las 12 víctimas del abogado, este portal publica lo más sustancioso y en forma textual de esa declaración de cierre donde se advierten ironías, la búsqueda de desacreditar las declaraciones e imputaciones de los querellantes.

“Acá estamos después de dos meses, no perdón, dos años de investigación y un mes y pico de juicio, llegando al final de esta causa”, arrancó Rivas.

“Lo primero es que discrepo con la amplitud de 40 años que se me adjudica a mi actividad sexual porque ni arranca tan temprano, como se dijo en la nota cabecera que motivó este juicio, ni tampoco llega a 2011. A principios de la década de 2000, yo hice cambios importantes en mi vida, dejé de viajar, por ejemplo, me dediqué a hacer deportes… adopté a mi perra Ludovica… Y ya para mediados de esa década, dejé definitivamente toda actividad sexual”, confesó.

“… A partir de ese momento me dediqué intensamente a lo que yo había hecho siempre, es decir a la actividad investigativa, de estudio, de consultas... Concurría muy seguido a distintos colegios que me invitaban a dar charlas por distintos temas o a alguna conferencia de vez en cuando, es decir que estaba dedicado a pleno a esa actividad que se pintó como una actividad de cobertura y disimulatoria,…lo inventó la revista Análisis en aquella nota donde [dice que]todo eso era para cubrir mi verdadera actividad que era la sexual. Si realmente… era para cubrir la actividad sexual, una vez que la abandoné hubiera tenido que abandonar también las demás actividades y no fue así, las ejercí más intensamente. Viví...”.
“Como dijera al paisano "un de repente", sobreviene aquel 27 de Julio del año 2017 donde yo me despierto sobresaltado con las noticias que me pasaban de la radio, todo tan de golpe y cuando me quise acordar la visita de ustedes, el allanamiento y ahí estaba un poco confundido con todo esto. Después de tanto tiempo porque eran todas cuestiones de por lo menos 20 años atrás”.

“…Después empecé a entender… había dos tipos de denuncias muy disimiles… un grupo que tenían una base cierta hechas por personas que habían estado en algunos de mis domicilios a los cuales describían más o menos bien, y otros grupos de denuncias que me di cuenta enseguida -y lo dije en repetidas oportunidades- que eran de personas que no hubieran estado en mi domicilio… La mitad de los denunciantes nunca han estado en mi casa, no les conozco la cara, no tengo ni idea de quienes son. Eso creo que en el devenir del juicio ha quedado demostrado”.

“El primer grupo hacía descripciones más o menos certeras de mi casa, pero… después edificaban mentiras en cuanto a los tiempos, a las cosas que ocurrían. En cambio… otros denunciantes -en grupo porque… entre todos se conocían, el que no era primo era vecino etc.-, directamente mentían, es decir que describían cosas ridículas, le erran con los tiempos… También observé un tercer grupo que eran empleados en algún momento desplazados por despido del Agrotécnico,… me di cuenta que esa gente era todo de oídas, porque no hubo nada concreto”.
Entonces trata de ejemplificar de dos maneras: “Que el Padre [Luis]Jeanot me encubría y otros disparates así o que en la década del ‘80 yo iniciaba las fiestas tirando toda la droga arriba de la mesa, salvo que me las mandara Pablo Escobar por avión, en aquella época acá no había narcotráfico nada”…

… “Después vi también que había algunos denunciantes sobre los cuales -no digo que les había advertido al Tribunal, porque yo no soy quien para advertirles- pero les anuncié que… sus denuncias eran impresentables y hasta que podían terminar con algún pequeño papelón en el marco de este juicio, como lo hubo cuando uno de ellos se rajó de acá, yo no lo pude ver porque me habían apartado, cosa que también menciono que hubo como una especie de abuso… en eso de hacerme apartar con prácticamente la mitad de los denunciantes porque no querían verme la cara sobre todo, gente que nunca me había visto; y eso a mí me afectó en mi defensa, obviamente no me iba a negar, con mi colega [defensor]estuvimos de acuerdo si ellos lo piden no nos vamos a venir a pelear por eso”.
DESACREDITAR A LAS VICTIMAS
Paso siguiente, en su últimas palabras, Gustavo Rivas se dedicó a desacreditar las afirmaciones de sus víctimas:

… “Yo creo que uno de los disparates iniciales es decir que había una habitación en la planta baja que describe con camas, con mesas de luz, etc., cuando ustedes fueron a la inspección ocular y vieron que detrás del escritorio donde él ubicaba esa habitación está el vecino. Nunca hubo… Pero este señor… se reconoce en la famosa fotografía esa donde él atribuye haber sido en Mar del Plata y que en definitiva era un cumpleaños acá a media cuadra en el año 88. En esa fotografía… estaba yo y mi figura es bastante identificable… Si él reconoció como propia esa foto como de un viaje a Mar del Plata sin advertir que en esa foto estaba yo, siendo que había ido a casa 8 o 9 años -como él dijo-, evidentemente lo de los 8 o 9 años que dijo es mentira, porque tendría que haberme conocido y no hubiera inventado semejante disparate”.

“Y la segunda demostración de que no solamente no me conocía sino de que nunca me había visto la cara, la dio acá cuando usted presidenta le señaló las personas que le iban a hacer preguntas y recién cuando me nombró a mí… me miró porque él como otros, evidentemente estaban acechados para que me miraran fijo, como diciendo "que me hiciste viejo degenerado". Gente que nunca me había visto, todo esto se complementaba con los dichos de una colega en Radio Máxima por ejemplo, diciendo que yo -cuando me miraban- yo les bajaba la vista como si yo hubiera sentido alguna vergüenza, algo. Ustedes lo han visto, en ningún momento bajé la vista ni cambié mi actitud”...
… “Después tenemos el caso de X… sin ningún tipo de apoyatura, sin prueba,… nadie dice lo que dijo él. Se queda solo. El único testigo que tiene que es su padre, reconocidamente enemistado conmigo,… así que también me parece muy poco creíble. En el caso de X… dice cosas en la Fiscalía en Nogoyá… como por ejemplo el tema del matafuego y el de la mano… pero cuando vienen sus contertulios ninguno adhiere a esas barbaridades... Es decir que evidentemente eran elementos para impactar dentro de la mentira. ¿Y porque digo de la mentira? Porque creo que… dijo concretamente: "que Gustavo Rivas era lo peor que le había pasado en su vida, una cosa horrorosa, espantosa" y eso le había dejado todas esas secuelas que les hizo creer a los Peritos que seguramente tendrá algún tipo de problema mental que se yo, pero derivado de otras cosas, no estas. ¿Por qué digo esto? Porque acá termina reconociendo… que había sido -hasta tiempos recientes-, amigo mío en el Face… A mí me parece raro que, si una persona tiene a alguien como lo peor que le ha pasado en su vida, no lo puede tener de contacto en Face. Es decir, no cierra. Menos cierra el saludo que me envió concretamente el 19 de febrero del año 2012: “Hola Gustavito querido, tanto tiempo... ahí te mandé la foto de mi nene", después de decir que casualmente a raíz del nacimiento de su primer hijo era que se había dado cuenta de lo degenerado que había sido yo y del daño que le había hecho. Un farsante se dan cuenta?... Miente en inventar toda esa farsa cuando, por otro lado, me estaba saludando muy amablemente, obviamente miente en todo. Un farsante, engañó a la Fiscalía, a los Peritos no sé si a ustedes, etc.”…
… “Quiero detenerme concretamente en el punto de las medidas coercitivas que se me piden… a raíz de una supuesta intervención mía ante un denunciante… entonces hay peligro de fuga, es decir, no veo la relación… sobre todo cuando se lo fundamenta… en el hecho de vivir cerca de la frontera, como si la frontera no estuviera vigilada; por el poder digamos que yo tenía [en]el hecho de que un Policía en Pueblo Belgrano me dejara pasar después de yo haber dicho con un grupo de chicos que iba, "estamos todos de joda" y en esto quiero puntualizar lo siguiente: esto es introducido acá en el juicio, recién acá en el juicio por X, único que se refiere a eso, ninguno de los otros de ese grupo habló de ese viaje a Pueblo Belgrano ni de la Policía ni nada”.

… “Como por ejemplo también fundamentarlo en que yo le haya facilitado la fuga del país a un tal Exequiel Martínez. Yo en mi vida conocí a nadie que se llame Exequiel Martínez, a raíz de esto buscamos en el padrón que Exequiel es Martínez, salvo aquel que fue candidato a presidente… allá por el año ‘73, no teníamos ni idea quien era”.

“Fundamentar un pedido de medidas coercitivas en eso [es]no darse cuenta de lo ridículo que resultaría, porque yo viejo y solo a los 74 años andar yirando por todo el país y escondiéndome cuando jamás dejaría Gualeguaychú, siempre tuve oportunidades de irme a algún estudio grande en Buenos Aires, pero preferí quedarme en Gualeguaychú, y moriré en Gualeguaychú. Aparte un dato adicional, con la voz mía a quien voy a joder si me quiero ir por ahí... obviamente me van a reconocer”.
EL PODER
… “Acá se me adjudica un poder que ha impedido que a mí se me denuncie antes… -como dijo el Fiscal- basado en mi prestigio. A ese mismo prestigio yo lo conservaba hasta el 27 de Julio de 2017, sin embargo, con todo ese prestigio que tenía, nada impidió que se hicieran los procedimientos, allanamientos y todo lo que vino mal, la causa, etc., entonces ¿cómo funciona eso del poder?”.

“Por otra parte, el poder que hubiera… tenido de manipular a la justicia o de frenar a la justicia… tampoco lo tuve… Aunque lo hubiera tenido jamás de me hubiera ocurrido manipular a la justicia. Pero no tenía ese poder, se me asocia -obviando lo de concejal- como que integraba la Municipalidad, etc. Yo nunca pertenecí a ningún partido gobernante para tener influencia directa ante un gobernante… y menos con la justicia… Es decir que lo del poder ese realmente yo creo que no es así, nunca lo tuve, nunca lo tengo, pude haber tenido prestigio eso sí, pero eso no da poder como para lograr impedir ningún tipo de denuncias”.
“…No les voy a pedir nada en concreto sino reiterar algo que dijo mi defensor, que acá viene alguien y dice: "yo me lo monté a Gustavito en su casa en el año tanto" siendo menor, ahora yo ¿cómo pruebo que ese joven no me lo monté en mi casa en tal año? El hecho negativo en muy difícil de probar, se lo conoce como "prueba diabólica", está en todos los libros. Porque digo esto, porque entonces ustedes tienen que ser muy exigentes en cuanto al análisis de las denuncias… No precisa el Tribunal que yo se lo pida, obviamente lo van a examinar muy bien. Y si se trata de pedidos, yo al Tribunal no le voy a pedir que saquen una sentencia en un sentido o en otro, simplemente confío en que va a ser así, en que sean parejos. Nada más, hemos terminado”, concluyó Gustavo Rivas.
EXCLUSIVO

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