26/08/2024

El "calvario" de la ludopatía infantil y juvenil en la lupa de un especialista

El psiquiatra Federico Pavlovsky dice que “la propuesta de las apuestas online es macabra: generan una maquinaria tecnológica que fabrica adictos”.

En medio de los constantes desafíos que supone el consumo excesivo de tecnología ya se habla de ludopatía infantil y juvenil.

Para que se desarrolle existe una combinación inédita: la emancipación digital, el fácil acceso a las plataformas, un desarrollo tecnológico vertiginoso, padres y madres que subestiman por desconocimiento la virtualidad y la promoción de casas de apuestas a todo público.

Una encuesta pedida por el Defensor del Pueblo Adjunto de la Provincia de Buenos Aires reveló que, a nivel nacional, el 12,5% de los jóvenes que tienen entre 15 y 24 años, incursionó alguna vez en las apuestas.

La cifra se eleva a más del 15% en el grupo que va de los 24 a los 34 años, y hay otra tendencia que preocupa aún más a los especialistas: hay un 25% que dice que juega varias veces en la semana a las apuestas online.

Ante R2820, el médico psiquiatra especialista en adicciones Federico Pavlovsky detalló las particularidades de la ludopatía infantil y juvenil en su nuevo libro "Apuestas online: la tormenta perfecta".

“El juego compulsivo y la clásica ludopatía afectaron siempre a todas las clases sociales, a todas las personas de distinto tipo, profesiones, incluso distintas culturas y religiones. No le está pasando a la gente pobre o rica, sino está pasando en general. Es un tema histórico, lo que pasa es que estábamos acostumbrados a un tipo de jugador de caballos, del casino, las cartas o la ruleta. También mucha gente mayor con las máquinas tragamonedas en los casinos. Esa gente no siempre se acerca a los tratamientos de salud mental”.

Sin embargo, “en los últimos dos años, apareció el jugador juvenil y esto está generando mucho ruido y alarma social. Es un nuevo jugador, un jugador impensado entre 13 y 20 años que, a través del teléfono inteligente, de las aplicaciones, tiene la posibilidad de apostar en 20 segundos desde el sillón de casa”.

Esa conducta está influenciada para el especialista no solo por la tecnología sino también porque “empresas de deporte, agencias internacionales y los streaming están trabajando para que uno pueda apostar, ya ni siquiera sólo con el celular, sino también con el control remoto cuando estás viendo un partido de fútbol”.

Las apuestas online existen en el mundo desde hace 20 o 25 años, pero en Argentina es un fenómeno nuevo. “Hace cinco años no existía este fenómeno, pero ahora está extendido a lo largo de todo el país. Profesores y maestros empezaron a alertar que chicos están jugando y haciendo apuestas no registradas, ilegales y no hay ningún control”, advierte Pavlovsky.

Los adolescentes acceden a apostar porque cuentan con “billeteras virtuales donde muchos padres le depositan plata a los chicos, otros lo hacen con sus ahorros o venden unas zapatillas y agarran esa plata para jugar”.

Lo más grave para el psiquiatra es que la cuestión “no solo es subestimada, sino que también muchos padres alientan a sus hijos a apostar porque quizás apostaste en un partido de fútbol y ganaste 20.000 pesos y te picó el gustito. Los jugadores lo llaman la maldición de las apuestas porque se empieza ganando y siempre se termina perdiendo”.

Pavlovsky sostiene que “está subestimado, creo que es un problema social. Hay un estudio de la Dirección de Salud Mental de la Provincia de Buenos Aires en la que hicieron 500 encuestas a chicos del colegio y dio que apostaba el 40%, es un montón. Muchos decían que apostaban porque los amigos apostaban, de tal manera que era una manera de pertenecer o de mostrar su conocimiento futbolístico y hay un porcentaje de esos chicos que es posible que desarrollen un comportamiento compulsivo, es decir, que no puedan parar de apostar, que empiecen a pedir dinero y experimentar pensamientos obsesivos en relación al juego”.

El nivel de simultaneidad de ofertas por las aplicaciones hace que se “tenga un casino en el bolsillo. Entonces, cuando mucha gente está aburrida o en la sala de espera para ir al odontólogo, se ponen a apostar”.

Pavlovsky describe que “mayoritariamente son chicos jóvenes y preadolescente los que apuestan. Esos juegos ilegales no suelen tener filtros y cuando los tienen, los chicos conocen mucho de tecnología y los sortean con facilidad”.

“En los sitios de apuestas ilegales por ahí ganás y no te pagan, o por ahí ganás y te pagan, pero también ojo, porque si perdés, te vienen a cobrar. Cuando te endeudas en cuestiones de juego, te vienen a cobrar. Muchos chicos no tienen esta dinámica incorporada y se sorprenden o se angustian y muchas veces ha habido situaciones muy dramáticas porque tienen vergüenza de contarles a los padres. Eso genera daño a la salud mental”.

En esta adicción, Pavlovsky indicó a R2820 que “no hay ningún consumo responsable, o sea, no hay ninguna forma que un chico de menos de 18 años apueste de una manera saludable. Este es un mensaje para los padres y madres. Las apuestas deberían estar severamente prohibidas a menores como mínimo de 18 años, como mínimo. Naturalmente, cuando se desarrolla una adicción, lo que pasa es que toda la vida de la persona y de su familia se pone en jaque, hay un detrimento en tus vínculos interpersonales. De pronto, no puedes parar de mentir, no puedes parar de jugar y, realmente, es un calvario. Por eso es muy importante que cuando se identifica un caso comience el tratamiento de salud mental”.

Después, “otra cosa que estamos viendo es la exposición permanente y sistemática a las redes sociales. Eso está mermando y dañando la salud mental y la calidad de vida” alerta el psiquiatra y detalla así como es tan fácil el acceso a las apuestas on line también lo es para la pornografía. “No existe ningún tipo de control parental, la pornografía es gratuita y a dos clics los chicos están descubriendo que es la sexualidad a través del peor de los maestros que es el mundo de la pornografía”, cerró Federico Pavlosky.