Una cosa es la Nación y otra Entre Ríos. En la Convención Nacional de la UCR que sesionará este viernes en la ciudad de La Plata, los 12 delegados entrerrianos al máximo órgano partidario aplaudirán la voluntad del radicalismo de recuperar poder dentro del frente que comparten con el PRO desde 2015.

Plantearán que esta vez es el turno de la UCR para llevar el candidato a presidente de Juntos por el Cambio y algunos hasta se atreverán a poner condiciones para continuar en la sociedad que mantienen con el partido que fundó Mauricio Macri.

Tanto envalentonamiento radical contrasta con la posición que buena parte de la dirigencia mantiene en la provincia, al apoyar al líder del PRO, Rogelio Frigerio, para la gobernación. ¿Cómo se resuelve esa contradicción? “Somos un partido de origen federal, donde cada distrito define su propuesta electoral. La Convención no puede resolver que en cada distrito los candidatos sean puramente radicales. Cada provincia decide lo que mejor le convenga en términos electorales”, argumenta un dirigente radical que quiere ver a Frigerio en la Casa de Gobierno.

La Convención Nacional no puede sino respetar el escenario del partido en cada distrito. En el caso de Entre Ríos, que su dirigencia no se haya puesto de acuerdo para que sea un radical el que vuelva a gobernar la provincia; que no haya surgido un liderazgo lo suficientemente fuerte como para persuadir al conjunto de los radicales.

Desde una mirada puramente radical, la UCR de Entre Ríos se encamina a desalojar al peronismo de la Casa de Gobierno trabajando por un candidato de origen peronista, que fue funcionario de Carlos Menem en los 90, que militó junto a Jorge Busti en la provincia y que integró en un alto cargo el gobierno de Macri, donde la UCR fue “convidada de piedra”.

Nada de eso importa. Las encuestas dicen que Frigerio es el más competitivo. Aunque, si las cosas siguen igual de mal, el peronismo perderá ante cualquier candidato que proponga la oposición. Ya hubiera querido tener un escenario así el radical Atilio Benedetti, a quien le tocó jugar en los peores momentos: 2011 y 2019.

La Convención radical no puede avanzar sobre las provincias. A lo sumo podrá el presidente del partido, Gerardo Morales, dar un discurso en el que pida a sus correligionarios que sean coherentes en sus distritos. Pero hasta ahí nomás: Morales tiene más coincidencias con Frigerio que con sus adversarios locales, los radicales Pedro Galimberti y Darío Schnerider, que apuestan por Facundo Manes.

Benedetti (el primer y más importante radical que apoyó a Frigerio) comparte con Galimberti y Schneider su opción por Manes para la presidencia de la Nación. Así de cruzados son los alineamientos.

Todos pronostican que Morales terminará apoyando a Manes una vez que las encuestas lo confirmen como la opción radical más competitiva.

Una cosa es la Nación y otra Entre Ríos. Todos preferirían el desdoblamiento electoral. Los radicales para no mezclar una cosa con la otra; pero sobre todo los macristas, para mantener lo más lejos posible la dura interna por la presidencia de la Nación.

Fuente: Página Política
Política interna
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