Según la OMS, Argentina tiene la tasa más alta del mundo en menores de cinco años (8,5 casos por cada 100 mil niños). Al año, hay en el país 5 mil infecciones por Escherichia coli productora de toxina shiga, y 500 chicos desarrollan el síndrome. El SUH es la primera causa de insuficiencia renal aguda en niños y origina el 20% de los trasplantes de riñón pediátricos.
¿Qué es el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH)?
Es una enfermedad grave causada por una bacteria llamada Escherichia coli que produce toxinas (shigatoxinas). La toxina sintetizada por la bacteria puede causar diarrea sanguinolenta que, al complicarse dicho cuadro, puede desarrollar insuficiencia renal aguda en niños (Síndrome Urémico Hemolítico). Dicha enfermedad afecta principalmente a niños menores de 5 años. Sin embargo, también pueden contraer la enfermedad personas ancianas y todas aquellas que posean su sistema inmunológico deprimido.

¿Cuáles son los síntomas que presenta el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH)?

Según el Ministerio de Salud de Argentina, los principales síntomas a tener en cuenta en niños menores de 5 años son: cuadro de diarrea (generalmente con presencia de sangre), dolor abdominal, vómitos, fiebre, palidez, decaimiento de ánimo y disminución en la cantidad de orina.
¿Cómo podemos contraer la enfermedad?
La bacteria Escherichia coli productora de toxina Shiga se transmite al hombre principalmente mediante la vía fecal-oral, frecuentemente a través de la ingestión de agua o alimentos contaminados y/o contacto directo con personas o animales infectados.
En términos generales, se puede contraer por medio de:

-Carne cruda o poco cocida

La bacteria en cuestión está presente naturalmente en el tracto digestivo del ganado (principalmente bovino) es decir, que se encuentra frecuentemente en la materia fecal de estos animales sanos. El peligro de contaminación de la carne con la bacteria puede ocurrir durante el proceso de faena o su posterior manipulación. De esta forma la carne picada es el alimento con mayor riesgo ya que en el proceso de picado la posible contaminación superficial del trozo de carne pasa al interior del alimento, donde es más difícil alcanzar la temperatura necesaria para eliminar la bacteria durante la cocción.

-Leche cruda y subproductos elaborados con leche cruda

La bacteria no solamente puede encontrarse en las carnes sino también la leche cruda y en los productos lácteos elaborados con leche cruda, es decir sin tratamientos térmicos. La leche puede contaminarse con la bacteria durante el proceso de ordeñe si no se mantienen las condiciones higiénicas necesarias.

-Frutas y verduras

Por otra parte, las frutas y verduras pueden contaminarse con la bacteria al entrar en contacto con las heces de estos animales ya sea por utilizar agua contaminada para el riego o en algún momento durante su cultivo o manipulación.
Incorrecta manipulación de alimentos
Además la bacteria puede llegar a los alimentos a través de las manos no higienizadas cuando elaboramos o consumimos un alimento. Las manos pueden contaminarse cuando vamos al baño, cambiamos pañales o tocamos superficies u otro alimento contaminado.
¿Cómo podemos prevenir la enfermedad?
Para evitar que la bacteria ingrese a nuestro organismo se debe prestar atención a ciertas prácticas en el hogar:

- Evitar el consumo de alimentos con carne picada (hamburguesas, empanadas, albóndigas, pastel de carne, etc) en niños menores a 5 años, personas ancianas y todas aquellas que posean su sistema inmunológico deprimido.

- La cocción de la carne picada es fundamental (hamburguesas, albóndigas, etc), debiendo alcanzar 70 °C en su interior y no deben presentar jugos rojos ni carne cruda en el interior. En los trozos de carne (por ejemplo, bifes) se debe garantizar que alcance una temperatura de 70 °C en la superficie, pudiendo quedar jugosos es su interior.

- Evitar el contacto de las carnes crudas con otros alimentos, es decir, evitar la contaminación cruzada utilizando distintos utensilios e higienizarse las manos al manipular los alimentos crudos y cocidos.

- Utilizar agua segura para beber, cocinar y lavar utensilios (ante la duda, hervirla).

- Asegurar la correcta higiene de las manos (deben lavarse con agua y jabón) antes de preparar los alimentos y luego de ir al baño.

- Lavar cuidadosamente verduras y frutas, luego desinfectarlas adecuadamente (verificar el rotulo de lavandina para saber cuántas gotas de lavandina hay que colocar en el agua).

- Controlar el uso de leche y productos lácteos correctamente pasteurizados y conservar siempre la cadena de frío.

- No cambiar el pañal del bebé en las superficies donde se preparan o consumen alimentos.

(*)José Dorati MP 25241 y Belén Irigoytía MP 25339 / Licenciados en Bromatología
SÍNDROME URÉMICO HEMOLÍTICO (SUH)
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