18/01/2026

Autos acopiados en el Acceso Sur: La postal de la desidia que nadie puede resolver

El llamado “cementerio de autos” no solo continúa allí, sino que se agrava con el paso del tiempo, consolidándose como una de las peores cartas de presentación para quienes llegan a la ciudad.

Gualeguaychú está expuesta a un problema tan visible como persistente: el acopio de vehículos abandonados y secuestrados en el Acceso Sur de la ciudad, sobre la Ruta Nacional 14.

Se trata de decenas de vehículos deteriorados, oxidados y abandonados a la intemperie, que generan un impacto negativo en la imagen turística, además de riesgos ambientales y sanitarios. Una situación largamente cuestionada por vecinos, visitantes y distintos sectores, que sin embargo sigue sin una solución concreta.

En septiembre de 2025, el entonces subdirector de Turismo municipal, Fernando Zubillaga, había anunciado públicamente —en declaraciones a R2820 y Radio Nacional— la inminente puesta en marcha de un operativo para trasladar entre 80 y 90 vehículos a un predio ubicado en el kilómetro 171,5 de la Ruta 14, dentro del departamento Colón, muy cerca del acceso a esa ciudad.

“Hubo una decisión del intendente Mauricio Davico de darle solución a una problemática que nos aqueja desde hace muchos años”, aseguró en ese momento Zubillaga, detallando que la medida se llevaría adelante en dos etapas: primero, el retiro de los vehículos ubicados a la vera de la ruta, y luego el traslado de los que permanecen acopiados en la Comisaría Séptima.

Pero nada de eso ocurrió.

Zubillaga se alejó de la gestión a principios de noviembre y el operativo anunciado jamás se concretó. La promesa quedó archivada y el problema, lejos de resolverse, se profundizó. Los vehículos continúan acumulándose, cada vez en peor estado, reforzando la sensación de abandono y falta de planificación.

Llegó el verano. La temporada turística ya está en marcha. Miles de visitantes ingresan a Gualeguaychú y se encuentran con la misma postal de siempre: autos destruidos, chatarra a cielo abierto y un acceso que dista mucho de la ciudad turística que se intenta promocionar.

Nada cambió. Lo prometido no se cumplió. Y mientras el tiempo pasa, el acceso principal de Gualeguaychú sigue mostrando una imagen donde la desidia parece gobernar, dejando en evidencia que, una vez más, los anuncios quedaron en palabras y la gestión –al menos hasta ahora- brilló por su ausencia.