Emergencias en las rutas 12 y 14: un sistema al límite que depende de pocos recursos
La atención de emergencias en las autovías 12 y 14, en el sur de Entre Ríos, expone una situación que desde hace tiempo preocupa: la extensa cobertura territorial depende de un reducido número de ambulancias públicas que deben responder ante accidentes en corredores de alta circulación.
Por disposición del Ministerio de Salud de Entre Ríos, la red pública provincial continúa siendo la responsable de la asistencia sanitaria en gran parte de estos corredores. Sin embargo, la capacidad operativa aparece limitada por la disponibilidad de unidades y personal.
En el tramo de la Ruta Nacional 12, entre los kilómetros 140 y 160, es cubierto por el hospital de Ceibas. En tant, desde el kilónetro 160 al 224, también cubre el hospital Ceibas junto al centro de salud de Médanos y el hospital de Gualeguaychpu
En tanto, sobre la Ruta Nacional 14, desde el kilómetro 0 hasta aproximadamente el 20, intervienen las ambulancias del Hospital de Ceibas. Desde allí y hasta cerca del kilómetro 80, la asistencia corresponde al Hospital Centenario de Gualeguaychú.
Gualeguaychú también compromete su atención dentro del distrito en las rutas provinciales 16 y 20 y la ruta nacional 136 que une la ciudad con Fray Bentos.
En muchos casos, los hospitales deben disponer de las ambulancias (en algunas escasas) para cubrir accidentes en rutas, además de continuar atendiendo las demandas habituales dentro de sus propias comunidades.
Ante esa realidad, en algunos siniestros se requiere el apoyo de la ambulancia de Bomberos Voluntarios como refuerzo sanitario, aunque esa colaboración está condicionada a la disponibilidad de personal capacitado.
Un vacío en la responsabilidad de las concesiones
Uno de los puntos que genera cuestionamientos es el rol de las empresas concesionarias de los corredores viales. Según se explicó, los convenios establecen que el concesionario debe coordinar la asistencia con fuerzas de seguridad, organismos sanitarios y bomberos, pero no contemplarían la obligación de aportar ambulancias ni contratar servicios médicos propios para garantizar la atención de los heridos.
Mientras tanto, las empresas concesionarias sí cuentan con servicios privados destinados al auxilio mecánico, retiro y traslado de vehículos accidentados, pero la asistencia de las personas involucradas continúa dependiendo casi exclusivamente del sistema público.
Esta diferencia plantea un interrogante sobre el modelo actual de respuesta: mientras los vehículos tienen garantizado un mecanismo de remoción y asistencia, las víctimas de los accidentes quedan sujetas a la disponibilidad de un sistema sanitario que trabaja con recursos acotados.
La red pública entrerriana sostiene diariamente la cobertura de cientos de kilómetros de rutas estratégicas para la provincia y el país. Sin embargo, la distancia entre los puntos de cobertura, la creciente circulación vehicular y la posibilidad de accidentes simultáneos dejan en evidencia una estructura que puede verse rápidamente superada.
La discusión no pasa solamente por quién responde ante una emergencia, sino por si los recursos actuales son suficientes para garantizar una atención rápida y adecuada en corredores donde cada minuto puede resultar determinante.