19/07/2026

¿Por qué las tormentas más severas parecen esquivar a Gualeguaychú?: un fenómeno que despierta interrogantes

Mientras Concordia y Salto sufrieron ese domingo destrozos y víctimas fatales, en Gualeguaychú el impacto volvió a ser muy inferior. El responsable de la Estación Meteorológica, Alfredo Schenone, y el exdirector de Defensa Civil, Daniel Hernández, coincidieron en que no existe una explicación científica definitiva, aunque señalaron distintos factores meteorológicos y climáticos que podrían ayudar a comprender este comportamiento.

La violenta tormenta que durante la madrugada dejó un saldo trágico en Concordia y en la ciudad uruguaya de Salto, con importantes daños materiales y víctimas fatales, volvió a instalar una pregunta que desde hace tiempo circula entre los vecinos de Gualeguaychú: ¿por qué los fenómenos más intensos parecen perder fuerza antes de llegar a la ciudad?

Si bien en Gualeguaychú se registró actividad eléctrica y algunas precipitaciones, el fenómeno estuvo muy lejos de la magnitud observada en el norte entrerriano y en el litoral uruguayo.

Para el encargado de la Estación Meteorológica Gualeguaychú, Alfredo Schenone, la explicación está vinculada principalmente con la dinámica propia de este tipo de tormentas.

"Las tormentas se forman y se van desplazando. En este caso, Gualeguaychú quedó alcanzada solamente por la parte inferior del sistema. El centro de la tormenta pasó por Concordia y también afectó, aunque con menor intensidad, a Colón y Concepción del Uruguay", explicó a R2820.

Según detalló, la diferencia estuvo en la trayectoria del fenómeno. Mientras muchas tormentas que afectan a la región avanzan desde el sur o el sudoeste, este sistema ingresó desde el noroeste con un desplazamiento hacia el sudeste.

"El núcleo de una tormenta pasa por lugares muy puntuales. Lo mismo ocurrió el año pasado en Crespo, donde el fenómeno tuvo un comportamiento muy localizado", señaló.

Schenone agregó que también influyen las características geográficas del territorio.

"Generalmente estas tormentas severas tienen mayor desarrollo sobre zonas más abiertas o descampadas. Además, Gualeguaychú tampoco recibió los volúmenes de lluvia que sí se registraron en otros sectores del corredor del río Uruguay", indicó.

El meteorólogo insistió que los alertas del SMN se cumplieron, y que el epicentro del temporal se ubicó entre Concordia y Salto, donde se registraron los mayores destrozos.

En ese contexto, explicó que las condiciones atmosféricas eran propicias para el desarrollo de fenómenos violentos. "Había mucha humedad disponible y una presión atmosférica muy baja. Esas condiciones favorecen la intensidad de las tormentas", sostuvo.

No hay una explicación científica definitiva

El exdirector de Defensa Civil de Gualeguaychú, Daniel Hernández, fue prudente al momento de buscar una respuesta frente a R2820.

"No existe una explicación seria ni científicamente comprobada que permita afirmar por qué las últimas tormentas severas no han afectado a Gualeguaychú. Es un comportamiento que llama la atención, pero no tengo fundamentos científicos para explicarlo", afirmó.

Hernández recordó que desde hace décadas circula la idea de que las tormentas "se abren " antes de llegar a la ciudad o “estamos en un pozo”.

"Es un comentario de toda la vida. Algunos lo relacionan con la diferencia de altura entre la zona del Regimiento, ubicada a unos 40 metros sobre el nivel del mar, y el centro de la ciudad, que ronda los 12 metros. Sin embargo, el desarrollo vertical de una tormenta es tan grande que esa diferencia de altura difícilmente pueda tener incidencia", aclaró.

También coincidió en que el sistema que provocó los daños ingresó desde el norte, tal como anticipaban los pronósticos.

Más adelante, Hernández planteó otra hipótesis relacionada con los cambios climáticos que atraviesa la región.

Consideró posible que el fenómeno de El Niño ya esté modificando el comportamiento atmosférico en el norte del Litoral, especialmente en Corrientes, Misiones, Paraguay y las cuencas altas de los ríos Uruguay, Paraná e Iguazú, donde actualmente se concentra una mayor actividad convectiva.

Recordó incluso que durante el verano se observó un comportamiento similar.

"Muchas veces las tormentas llegan hasta la zona de la Ruta Nacional 14 y allí parecen dividirse: una parte continúa hacia el norte y otra hacia el sur, dejando a Gualeguaychú con un impacto mucho menor", comentó.

El exfuncionario también señaló que en las últimas décadas se modificó el comportamiento de otros sistemas meteorológicos.

"Los tradicionales pamperos limpiadores que conocíamos hace 40 o 50 años se han desplazado más hacia el sur. Lo mismo ocurre con muchas sudestadas, que hoy tienen mayor incidencia sobre zonas como Bahía Blanca o Mar del Plata que sobre nuestra región", explicó.

No obstante, insistió en que aún es prematuro sacar conclusiones.

“Para determinar científicamente un cambio climático se necesitan al menos 30 años continuos de observación. Recién con ese período puede hablarse de un comportamiento consolidado del clima de una región. Los cambios que estamos viendo son muy recientes y se produjeron con una velocidad mucho mayor que la habitual", concluyó.

En definitiva,  los especialistas continúan analizando estos fenómenos, la coincidencia es clara: el hecho de que Gualeguaychú haya quedado nuevamente al margen del núcleo de las tormentas más violentas no responde precisamente a un "escudo" natural, sino a una combinación de factores meteorológicos cuya repetición todavía requiere muchos años de estudio para ser explicada con certeza.