Entre Ríos refuerza las medidas preventivas ante la creciente de los ríos
El Gobierno de Entre Ríos puso en marcha un esquema de trabajo conjunto con los municipios para prevenir y reducir el impacto que podrían generar las lluvias intensas y la creciente de los ríos Paraná y Uruguay, en el marco del fenómeno de El Niño.
El director de Hidráulica de la provincia, Oscar Pintos, explicó que las agencias meteorológicas internacionales, el Servicio Meteorológico Nacional y el Instituto Nacional del Agua anticipan precipitaciones superiores a los promedios históricos para los próximos meses, especialmente en sectores de la cuenca alta ubicados en el sur de Brasil, como los estados de Río Grande do Sul y Santa Catarina.
“Sabemos de antemano que no podemos evitar el fenómeno, pero sí podemos estar preparados para disminuir la cantidad de inconvenientes que pueda generar”, señaló Pintos durante una entrevista con radios de la región.
Coordinación con los municipios
El funcionario destacó que los municipios constituyen la primera línea de respuesta ante inundaciones, lluvias de alta intensidad y anegamientos urbanos. Por ese motivo, la Provincia trabaja en la coordinación de protocolos y acciones preventivas con localidades ribereñas y también con ciudades del interior atravesadas por arroyos y cursos de agua.
Pintos advirtió que las lluvias intensas en períodos cortos pueden poner al límite la infraestructura de desagües pluviales. A esto se suma la dificultad para evacuar rápidamente el agua de los arroyos cuando los niveles de los ríos principales impiden un escurrimiento normal.
En ese sentido, explicó que la situación también depende de lo que ocurra en la cuenca superior del Paraná y del Uruguay, ya que el agua acumulada en esos territorios finalmente llega al litoral argentino y puede provocar un incremento de los niveles frente a las ciudades entrerrianas.
Reunión con intendentes
El gobernador convocó a intendentes y autoridades locales vinculados con esta problemática a una reunión para coordinar acciones frente a los posibles efectos del fenómeno de El Niño.
Durante el encuentro se prevé analizar los protocolos elaborados por la Provincia, conocer los requerimientos de cada municipio y evaluar la disponibilidad de recursos materiales y técnicos para responder ante eventuales inundaciones, evacuaciones o anegamientos.
Pintos indicó que, entre los dos principales ríos que bordean Entre Ríos, el Uruguay es el más sensible a los cambios en los caudales de la cuenca superior.
Como referencia, señaló que el río Uruguay se encontraba en 5,40 metros frente a Concepción del Uruguay, aproximadamente diez centímetros por encima del nivel de alerta. También recordó que Concordia había atravesado una situación de alerta días atrás.
De acuerdo con los pronósticos disponibles, se espera que los niveles se mantengan entre aguas medias y medias altas, aunque podrían producirse nuevos incrementos temporarios.
Para septiembre se prevé una evolución progresiva de los niveles, mientras que los mayores picos podrían registrarse hacia el final de la primavera y el comienzo del verano. No obstante, Pintos aclaró que se trata de proyecciones y no de certezas.
El director de Hidráulica recomendó a las personas que viven en zonas costeras, de islas o en sectores considerados inundables:
- Informarse únicamente a través de los canales oficiales.
- Seguir las indicaciones de los municipios y organismos de emergencia.
- No difundir ni tomar decisiones a partir de información de fuentes no confiables.
- Prestar atención a los avisos emitidos con 24 o 48 horas de anticipación.
- Cumplir con las indicaciones de evacuación o autoevacuación cuando sean necesarias.
- Priorizar en todo momento la protección de las personas y evitar traslados innecesarios durante situaciones críticas.
Pintos remarcó que los municipios ribereños ya cuentan con experiencia y registros de las familias que podrían requerir asistencia prioritaria. Sin embargo, consideró fundamental que la población acompañe las medidas preventivas para evitar pérdidas humanas y reducir los daños en viviendas, infraestructura y actividades productivas.
“Tenemos que trabajar en conjunto para minimizar los efectos sobre la población, la infraestructura y la producción”, concluyó el funcionario.