De garita de colectivos abandonada a atracción turística: así es el reloj alemán de Aldea Protestante
Aldea Protestante, en Entre Ríos, inauguró un reloj de torre que ya se volvió viral.
Todo empezó con un problema simple: la vieja garita de chapa había quedado obsoleta después de que el deterioro del acceso a la ruta y la apertura de escuelas secundarias locales hicieran que los colectivos dejaran de pasar por ahí.
En lugar de demolerla, el presidente comunal, Duilio Herbel, tuvo una idea: "Le dije a los chicos de la comuna, hay que darle un uso a esa garita o hacer algo. Vamos a hacer un reloj".
Dicho y hecho. Un consejero comunal diseñó la estructura y el electrónico paranaense Lucas Dalinger se encargó de la parte técnica, que no es poca cosa: el reloj tiene anemómetro y sensor de lluvia para proteger el mecanismo del clima.
¿Y el show? Cada vez que da la hora, se abren las puertas de la torre y aparecen Hans y Mari, dos muñecos con trajes típicos alemanes que bailan música del Volga durante 45 segundos, en homenaje a las raíces de los descendientes de alemanes del Volga que fundaron la aldea en 1878.
Eso sí, hay horarios: de 8 a 20 para no molestar a los vecinos, con funciones a las 9, 12 y 18 entre semana, y cada hora los fines de semana.
Fuente: R2820/Debate Abierto