31/08/2026

El Turismo de Gualeguaychú piensa en El Niño y condena la desinformación 

El sector turístico reconoce que el fenómeno de El Niño es una realidad y que debe ser monitoreado, pero advierte que la ciudad todavía no atraviesa una situación que permita hablar de una temporada perdida o de un desastre. La principal preocupación pasa hoy por la circulación de información errónea, imágenes falsas y pronósticos presentados como hechos consumados.  

En Gualeguaychú, el sector turístico sigue con atención los pronósticos vinculados a El Niño y sus posibles efectos. Sin embargo, los prestadores remarcan que una cosa es el escenario climático previsto y otra una situación de emergencia que efectivamente esté ocurriendo.

Aseguran que, hasta el momento, la ciudad no ha sido afectada de una manera que permita hablar de una crisis turística vinculada al fenómeno. Por eso consideran prematuro afirmar que la próxima temporada estará condicionada por inundaciones.

La preocupación más inmediata está relacionada con la comunicación. Empresarios y prestadores advierten sobre publicaciones en redes sociales que, según señalan, utilizan datos falsos, imágenes que no corresponden a Gualeguaychú o fotografías de otros momentos para generar una percepción de inundación.

También cuestionan que algunos medios provinciales y nacionales hayan incluido a Gualeguaychú entre las ciudades afectadas por las últimas inundaciones. Para el sector, esta asociación tiene un impacto directo: un turista que observa imágenes de calles anegadas o lee que la ciudad está afectada puede decidir no viajar sin siquiera consultar cuál es la situación real.

 El reclamo se produce además en un contexto que los prestadores consideran delicado. Según señalan, se acumulan fines de semana con ocupaciones  que no superan el 20% en buena parte de la oferta, un nivel que consideran preocupante y que genera escozor de cara a la temporada.

Es que el turismo no impacta solamente en hoteles y alojamientos. También moviliza restaurantes, comercios, estaciones de servicio, actividades recreativas y numerosos emprendimientos vinculados directa o indirectamente con la llegada de visitantes.

Por eso sostienen que una imagen negativa del destino puede profundizar una situación económica que ya resulta compleja.

El sector no plantea negar la existencia de El Niño ni minimizar los riesgos. Por el contrario, considera necesario monitorear permanentemente la evolución del clima y estar preparados ante eventuales lluvias importantes o crecidas. El pedido apunta a diferenciar claramente entre un pronóstico y un hecho concreto.

No es lo mismo advertir sobre la posibilidad de lluvias superiores a lo normal que afirmar que Gualeguaychú sufrirá inundaciones durante la temporada. Para los prestadores, esa diferencia es fundamental porque puede definir la decisión de un turista a la hora de reservar.

También reclaman prudencia a las autoridades. Si existen sectores afectados, rutas cortadas o situaciones que comprometan la actividad, la información debe ser rápida y transparente. Pero si la ciudad no atraviesa una inundación, consideran que tampoco debería instalarse esa percepción.

Evitar una inundación en el imaginario

En tiempos de redes sociales, una fotografía fuera de contexto puede circular mucho más rápido que cualquier aclaración posterior. Una imagen de otra ciudad, de otro año o de una situación localizada puede terminar asociada a Gualeguaychú y generar temor entre potenciales visitantes.

Por eso, el sector turístico reclama información oficial, actualizada y contextualizada.

El desafío, sostienen, es encontrar un equilibrio: ni negar los riesgos climáticos ni anticipar un desastre que todavía no ocurrió.

Gualeguaychú necesita estar preparada para enfrentar los efectos que eventualmente pueda generar El Niño, pero también necesita cuidar su imagen como destino turístico.

En un momento en el que la actividad busca recuperar movimiento y las ocupaciones permanecen bajas, los prestadores advierten que el daño de una mala información puede llegar antes que el del propio fenómeno climático.

La preocupación, en definitiva, no es que se hable del clima. Es que un pronóstico termine convertido en una sentencia.