27/09/2026

La Cámara de la Industria de Gualeguaychú cuestionó que se mantenga clausurada la planta de efluentes del PIG

La entidad industrial expresó su preocupación por el fallo de la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná y sostuvo que la medida preventiva se apoya principalmente en una muestra cuyo punto exacto de extracción no fue precisado. También advirtió sobre el impacto que la clausura puede generar en las empresas del Parque Industrial.

La Cámara de la Industria de Gualeguaychú salió a cuestionar la resolución de la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná que confirmó la clausura preventiva de la Planta de Tratamiento de Efluentes (PTE) del Parque Industrial Gualeguaychú (PIG).

A través de un comunicado difundido este domingo, la entidad manifestó su “profunda preocupación” por la decisión judicial y puso el foco en los elementos técnicos considerados para mantener la medida, que había sido dispuesta el 24 de agosto por el Juzgado Federal de Gualeguaychú, a cargo de Hernán Viri.

La Cámara de la Industria sostuvo que existen estudios posteriores que muestran resultados dentro de los parámetros establecidos por la normativa vigente. En particular, mencionó los informes L28/26 y L29/26, correspondientes a muestras tomadas el 19 de mayo, y el informe L48/26, realizado sobre una muestra del 16 de julio.

Según la entidad, esos análisis, realizados sobre la planta y distintos puntos del río Gualeguaychú, no registraron valores fuera de los límites establecidos por las normas ambientales que cita en su comunicado.

Uno de los principales cuestionamientos de la Cámara de la Industria está dirigido a la muestra identificada como L41/26, tomada el 9 de junio en la Cañada El Melgar.

La entidad sostiene que el propio informe posterior habría consignado que la autoridad no conocía el punto exacto de extracción de esa muestra, y plantea que ese elemento debería ser considerado al momento de evaluar la clausura.

La Justicia Federal, en cambio, otorgó relevancia a ese informe al confirmar la medida preventiva. Según la resolución de la Cámara Federal de Paraná, el análisis detectó una elevada carga bacteriana y presencia de distintos metales por encima de los valores establecidos en la normativa utilizada como referencia. El tribunal también sostuvo que, para una medida cautelar ambiental, no es necesaria una certeza definitiva sobre todos los elementos de la causa.

La Cámara de la Industria agregó otro cuestionamiento: señaló que una medición de contaminación fecal realizada el 16 de julio se produjo mientras la planta no estaba realizando volcados debido a la rotura de un caño de impulsión. A partir de ese dato, planteó que deberían investigarse otras posibles fuentes de contaminación.

En su comunicado, la entidad industrial también destacó las obras de mejora realizadas en la planta y la incorporación de un sistema de monitoreo en línea de los efluentes, que permite realizar controles en tiempo real.

En esa línea, sostuvo que la clausura “cuando las mediciones directas muestran cumplimiento” no resolvería el problema ambiental y, por el contrario, podría generar nuevas dificultades para las industrias radicadas en el Parque.

La CODEGU ya había difundido durante septiembre un informe técnico elaborado por el licenciado en Salud Ambiental Sebastián Chiappella, que concluyó —según la propia entidad— que la planta mantuvo su capacidad funcional de tratamiento entre febrero y agosto de 2026. Ese informe fue presentado ante organismos ambientales y ante la Justicia Federal.

 

El impacto sobre las industrias

Otro de los argumentos centrales del comunicado está relacionado con las consecuencias de mantener clausurada la PTE.

La Cámara de la Industria explicó que la mayoría de las empresas del Parque Industrial no cuenta con instalaciones preparadas para realizar por sí mismas el tratamiento final de sus efluentes. Los sistemas internos fueron diseñados como mecanismos de pretratamiento y dependen de la planta común para completar el proceso.

También señaló que no existe una infraestructura sanitaria alternativa que permita conducir los efluentes hacia una disposición final sin pasar por la PTE, mientras que el traslado mediante camiones atmosféricos implicaría una solución de difícil implementación sostenida por los volúmenes involucrados.

La Cámara advirtió así que una clausura sin plazo cierto podría comprometer la continuidad productiva de las industrias y afectar a sus trabajadores.

La resolución de la Cámara Federal de Paraná confirmó la clausura preventiva y estableció que permanecerá vigente hasta que se acredite que los vertidos provenientes de la planta reciben un tratamiento adecuado y cumplen con la normativa ambiental.

La causa continúa en trámite y la medida tiene carácter preventivo, no constituye una sentencia definitiva sobre las responsabilidades por la contaminación investigada.