Medio siglo de ausencia: recordarán a "Noni" González en la esquina donde la vieron por última vez
Gualeguaychú se prepara para conmemorar, con un acto público, los 50 años del secuestro y la desaparición forzada de Norma Beatriz "Noni" González, ocurrida el 12 de agosto de 1976.
El encuentro está previsto para el miércoles 12 a las 11, en la esquina de Rosario y Urquiza.
Según comentó a R2820, Matías Ayastuy, integrante de Madres de Plaza de Mayo Gualeguaychú, la elección del lugar y horario no es casual: allí funcionaba el supermercado "El Picaflor" -hoy ocupado por un gimnasio-, donde Noni González trabajaba como empleada de comercio la mañana en que fue secuestrada.
Los familiares eligieron sostener el acto en ese mismo punto y en ese horario para conmemorar el momento exacto en que ocurrieron los hechos.

Quién era Noni González
Norma Beatriz "Noni" González nació el 4 de septiembre de 1954 en Gualeguaychú. Trabajaba en el comercio local cuando, el 12 de agosto de 1976, fue secuestrada y permanece desaparecida hasta la actualidad.
Era la tercera de cinco hermanos. Terminó el secundario recibiéndose de Perito Mercantil. Con sus hermanos frecuentaba la parroquia San Juan Bautista y con otros jóvenes formó un grupo en el barrio, denominado Viento Norte.
Allí se formó en el amor cristiano y la solidaridad; el grupo tenía una huerta en el terreno de su casa, que con lo producido solventaban los encuentros juveniles. Noni González era militante peronista.
A la edad de 22 años, fue secuestrada-desaparecida. Estaba en pareja con su compañero de militancia Raúl Roderas, quien cayó preso cuando iban a casarse. Así y todo, ella ya se había hecho un vestido estampado con florcitas muy alegre y tenían fecha en la cárcel para consumar su boda, el 21 de septiembre de 1976.
El homenaje es convocado por Madres de Plaza de Mayo Gualeguaychú y el Sindicato de Empleados de Comercio de Gualeguaychú, en un gesto que une a los organismos de derechos humanos con el gremio al que pertenecía la víctima al momento de su desaparición.
Los organizadores remarcaron que, pese a tratarse de un día laboral, la convocatoria busca reunir a "quienes puedan y quieran acercarse" a mantener viva la memoria.
Según se explicó al invitar al acto, se trata de un hecho aberrante que "no hay que naturalizar".