De Entre Ríos a Vaca Muerta: el estado crítico de los 1.474 km de la Ruta de la Arena
El insumo que sostiene el fracking en Vaca Muerta —la arena— sale de Entre Ríos y recorre 1.474 kilómetros hasta Neuquén por una ruta que combina infraestructura obsoleta con un tránsito de camiones que crece a un ritmo que la traza nunca fue pensada para soportar.
A partir de la visita que hizo hace poco más de un mes la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, a Vaca Muerta, junto al ministro de Economía Luis Caputo y al titular de YPF Horacio Marín se hizo un relevamiento del estado de las rutas.
El traslado se hizo en avión y helicóptero, evitando así el tramo terrestre que a diario recorren miles de camiones cargados de arena.
Del total del trayecto, apenas poco más de 100 kilómetros son autovía. El resto —unos 1.300 kilómetros— conecta las canteras entrerrianas con el yacimiento neuquino por caminos que, en varios tramos, no superan los siete metros de ancho.
Ibicuy, el kilómetro cero
El punto de partida de la cadena logística está en Ibicuy, Entre Ríos, donde las areneras operan las 24 horas, los siete días de la semana. Desde ahí salen camiones de hasta 55 toneladas rumbo a Añelo, en Neuquén, en viajes que pueden demandar un día y medio solo de ida.
Uno de los choferes describió la carga horaria del transporte: "Tenemos que parar cada cuatro horas unos 20 minutos, manejar unas horas y parar a dormir".
La flota dedicada exclusivamente al traslado de arena ya asciende a 4.300 camiones, con proyecciones de crecimiento del 45% entre 2025 y 2027 en el volumen transportado.

Una ruta diseñada en otra época
El tramo más transitado, la ruta nacional 5 —que une Luján con Santa Rosa, La Pampa, en 545 kilómetros—, mantiene una configuración que data de 1961, cuando ni la actividad agrícola ni Vaca Muerta tenían el peso actual.
Los anchos de calzada, de entre 3,30 y 3,65 metros por mano, quedaron desactualizados frente a camiones de hasta 2,60 metros de ancho y bitrenes que pueden superar los 30 metros de largo.
Estimaciones de la Confederación Argentina de Transporte Automotor de Cargas (Catac) señalan que por esa ruta circulan cerca de 3.000 camiones diarios con destino a Vaca Muerta, con un peaje registrado en 2025 de más de 942.000 vehículos pesados en la estación de Olivera.
Siniestralidad y abandono
Los relevamientos de medios locales sobre la traza muestran un promedio cercano a un accidente por día en algunos tramos durante 2026. El informe describe además el tramo entre la ruta 151 y la provincial 20, en el sur de La Pampa, como particularmente crítico por sus curvas ciegas y la ausencia de semaforización en los cruces.
El tramo final, entre el sur de La Pampa y Barda del Medio (Río Negro), es señalado como el más deteriorado de todo el corredor: sin asfalto en varios sectores y con una velocidad de circulación que no supera los 10 kilómetros por hora.
Concesión sin ampliación
La única porción del trayecto actualmente concesionada es la ruta 5, dentro de la Red Federal de Concesiones Viales impulsada por el Gobierno nacional con inversión privada. Sin embargo, el informe advierte que los pliegos licitados no contemplan obras de ampliación durante los 20 años de contrato: la empresa cobrará peaje, pero la traza mantendrá su ancho actual.
En Río Negro, en cambio, avanza una negociación para transferir el tramo provincial con el objetivo de sumar aportes de las petroleras a la obra vial. En La Pampa, según el informe, no hay avances en ese sentido.
La tensión central: una infraestructura pensada para un tránsito muchísimo menor que hoy debe absorber el crecimiento sostenido de la demanda de arena para fracking, sin que existan planes concretos de duplicar la traza en el corto plazo.
Fuente: La Nación (Diego Cabot y Paula Urien)/R2820